Lectura del día

Ciclos Liturgicos

El ciclo litúrgico cambia cada año. El final llega con la fiesta de Cristo Rey y comienza con el Adviento. Esta es la manera en que la Iglesia lo ha organizado

Cada ciclo tiene su propia secuencia de lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento en la liturgia de la Iglesia, de modo que la distribución de textos bíblicos a lo largo de tres años brinda a los fieles una visión integral de toda la historia de la salvación.

El número 51 de la Constitución del Sacrosanctum Concilium nos pide:

"A fin de que la mesa de la palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles ábranse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un período determinado de años, se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura".

Qué son los ciclos litúrgicos

Con este fin, el rito romano organiza las lecturas bíblicas de la celebración eucarística que se completarán cada tres años. Por ello, la Iglesia Católica organiza su año litúrgico en tres ciclos, conocidos como Ciclo A, Ciclo B y Ciclo C, que se repiten cada tres años. Cada ciclo se centra en uno de los Evangelios sinópticos:

Ciclo A: Evangelio de Mateo
Ciclo B: Evangelio de Marcos
Ciclo C: Evangelio de Lucas

El Evangelio de Juan se reserva para ocasiones especiales, como Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua, y se intercalan algunos pasajes durante los ciclos

Estructura de las lecturas

En los domingos y solemnidades, las lecturas suelen seguir este orden:

Primera lectura: del Antiguo Testamento o de los Hechos de los Apóstoles en Pascua, relacionada temáticamente con el Evangelio.
Salmo responsorial: respuesta orante de la asamblea.
Segunda lectura: de las cartas apostólicas, siguiendo una lectura semicontinua.
Evangelio: según el ciclo correspondiente, con pasajes especiales de Juan en tiempos fuertes.

Finalidad de los ciclos

El objetivo de los ciclos es ofrecer una lectura más variada y abundante de la Sagrada Escritura, de modo que quien asista a la Misa dominical durante tres años haya escuchado la mayor parte de la Biblia. Para las Misas diarias, las lecturas se organizan en años pares e impares, alternando los textos del Antiguo Testamento y el salmo, mientras que el Evangelio permanece constante.

¿Cómo saber si el ciclo litúrgico actual es A, B o C?

La referencia para el ciclo actual es la suma de los dígitos del año, que sea divisible entre 3.

Por ejemplo, 2026: los dígitos del año 2026 suman 10; es decir, 9 + 1. Por lo tanto, el ciclo inmediatamente posterior a la aplicación de C (que corresponde a 9), es el retorno al ciclo A (que corresponde a 1).

Del mismo modo, 2027: los dígitos del año 2027 suman 11; es decir, 9 + 2. Por lo tanto, el ciclo inmediatamente posterior a la aplicación de A (que corresponde a 9), es el retorno al ciclo B (que corresponde a 2).

Para el 2028: los dígitos del año 2028 suman 12; es decir, 9 + 3. Por lo tanto, el ciclo inmediatamente posterior a la aplicación de B (que corresponde a 9), que es el retorno al ciclo C (que corresponde a 3).

El 2029: los dígitos del año 2029 suman 13; es decir, 12 + 1. Por lo tanto, el ciclo inmediatamente posterior a la aplicación de C (que corresponde a 12), que es el retorno al ciclo A (que corresponde a 1). Y así sucesivamente.

PERO ATENCIÓN: cada ciclo comienza con su año litúrgico; es decir, desde la primera semana de Adviento. Esto significa que, litúrgicamente, el ciclo 2027 comienza en 2026, el primer domingo de Adviento, que es el 29 de noviembre de 2026.

Significado espiritual

Los ciclos y tiempos litúrgicos permiten a los fieles vivir los misterios de la fe de manera ordenada, actualizando los eventos de la vida, muerte y resurrección de Cristo en la vida cotidiana. Así, la liturgia se convierte en un camino de gracia, guiando a la comunidad a profundizar en la Palabra de Dios y en la comunión con Cristo.

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