

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICCIÓN
Dulce Jesús de mi vida, prenda de mi corazón, a tus pies yo me arrodillo y te pido perdón, te pido de penitencia me des la absolución, por si este día, esta noche, me muero; me sirva de confesión.
Que el padre me dé su gracia, y el hijo su bendición, que la Santísima Virgen María me conforte, por si a la hora de mi muerte no puedo pedir perdón, ahora te lo pido con un acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.
Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Soberana Virgen María, Reina de los Ángeles, Emperatriz de los cielos, elegida Madre de Dios, concebida en gracia, a quien rinden veneración todos los coros de los Ángeles y Santos del cielo. A Ti me acerco para rogarte que, puesto que bajaste del cielo a la tierra declarando que eres Madre de Merced y de las Misericordias, usa tu piedad con este humilde devoto tuyo. Y para más obligarte, Madre de pecadores, consuelo de los afligidos, socorro de todas las necesidades, me consagro una vez más a ti, como esclavo y servidor tuyo. Dirígeme, encamíname y ampárame, Señora y Madre mía, para que acierte a servirte y logre lo que en esta novena te pido y deseo, si es del agrado de tu precioso Hijo Jesús, que vive y reina con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos.
Amén.
Avemaría...

Quinto día de la Novena a Nuestra Señora de la Merced: ~ 19 de Septiembre
🕯
Nuestra celestial Madre, "la mujer bendecida que agradece y alaba".
Clementísimo Señor, Padre amoroso y benignísimo creador nuestro, somos pecadores y por ellos merecedores de castigo en este mundo y en el otro, más por tu infinita misericordia, nos concedes un refugio seguro en la protección de tu Santísima Madre; continúa derramando sobre cuantos la veneramos como a Madre de Merced y Misericordia tus divinas bendiciones, para que, libres de los peligros de este mundo, lleguemos con su protección, al Puerto seguro de la Gloria.
Amén.
🕮 MONICIÓN
¡La vida es tan bella! y hemos recibido tantos dones de Dios, como recibió nuestra Madre, que hoy tenemos el corazón lleno de agradecimiento y de alegría. Somos bendecidos por Dios, regalados por su amor, iluminados por torrentes de gracia que nos sitúan en medio del mundo como: astros que iluminan sin quemar, ráfagas que purifican sin destruir, arroyos que fecundan sin inundar (Beato Zegrí). Entonar nuestro Magnificat personal en este día, mirando los ojos misericordiosos de María, con la capacidad que tiene de agradecer a Dios todos sus beneficios, renueva nuestra vocación de ser agradecidos e introducenos en un camino constante de acción de gracias a Dios. Somos discípulos bendecidos por la gracia. Por la gracia de Dios somos lo que somos, como decía el apóstol de las gentes. Que en este día aprendamos a cantar, con María, las grandes maravillas de Dios en la creación, en la Iglesia, en el mundo y en nuestra familia. Que de nuestro corazón surja, como un grito de amor contenido, ¡gracias, Señor, por tu gran amor!
Padrenuestro..., Avemaría... y Gloria...
✞ Preces
🕊 Madre de Dios y Madre nuestra, contigo queremos ser mujeres agradecidas. Danos un corazón con capacidad de reconocer las bendiciones de Dios
¡Yo cantaré al Señor un himno grande, yo cantaré al Señor una canción !
🕊 Madre de Dios y Madre nuestra, contigo queremos cantar todas las maravillas que Dios ha hecho en el mundo, en nuestra vida, con los pobres. Danos la capacidad de contemplar la acción maravillosa de Dios en el mundo viviendo en comunión con todos nuestros hermanos y hermanas mercedarias y con los laicos
¡Yo cantaré al Señor un himno grande, yo cantaré al Señor una canción !
🕊 Madre de Dios y Madre nuestra, contigo queremos agradecer a Dios nuestro carisma, nuestra misión en el mundo, la acción evangelizadora de todos los laicos que comparten nuestra espiritualidad y nuestra misión
¡Yo cantaré al Señor un himno grande, yo cantaré al Señor una canción !
🕊 Madre de Dios y Madre nuestra, contigo queremos cantar siempre las bendiciones de Dios, alarga nuestra voz hasta el cielo, de modo que llegue al corazón de Dios nuestro Padre
¡Yo cantaré al Señor un himno grande, yo cantaré al Señor una canción !

SALUDO A LA VIRGEN
Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todoslos Ángeles y Santos del Paraíso, como Hijos del Eterno Padre y te consagro mialma con todas sus potencias. Dios te salve, María...
Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todos los Ángeles y Santos del Paraíso, como Madre de Dios Hijo y te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos. Dios te salve, María...
Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todos los Ángeles y Santos del Paraíso, como Esposa del Espíritu Santo y te consagro mi corazón con todos sus afectos, pidiéndote que me obtengas de la santísima trinidad todos los medios y gracias que necesito para mi salvación eterna. Dios te salve, María...
ORACIÓN FINAL
¡Oh, Bendita Virgen María de la Merced! ¿Quién podrá darte las debidas gracias y alabanzas por la solicitud tan maternal con que siempre has atendido a todas las almas? ¿Qué alabanzas podrá tributarte el frágil mortal que no haya aprendido de ti, Madre mía?
Dígnate aceptar nuestras plegarias que con todo fervor te dirigimos para agradecerte tantos y tan grandes favores que hemos recibido de tu maternal bondad. Son pobres y desproporcionadas a tus beneficios, pero no pongas tus ojos en ellos, piensa más bien que somos tus hijos y que, como hijos muy amantes te las dirigimos. A recibirlas alcánzanos el perdón de nuestros pecados y redímenos del castigo por ellos tenemos merecido. Escucha propicia nuestras plegarias y haz que consigamos la dicha eterna.
Recibe nuestras ofrendas, accede a nuestras súplicas, disculpa nuestras faltas, pues eres la única esperanza de los pecadores. Por tu intercesión ante tu Hijo esperamos el perdón de nuestros pecados y en ti, oh Madre celestial, tenemos toda nuestra esperanza. Virgen excelsa de la Merced; socorre a los desgraciados, fortalece a los débiles, consuela a los tristes, ruega por nuestra Patria, intercede por el Papa, por los Obispos, por los Sacerdotes, por los presos y sus familias; que experimenten tu protección maternal todos cuantos se acerquen a ti con devoción y confianza. Está siempre dispuesta a escuchar las oraciones de los que acuden a tus plantas, de manera que vean siempre cumplidos sus deseos. Ruega sin cesar por todo el pueblo cristiano tú, oh Virgen dichosa, que mereciste llevar en tus entrañas purísimas al Redentor del mundo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
BENDICIÓN FINAL
† Dulce Madre, no te alejes, tu vista de nosotros, no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes; y ya que nos amas tanto como verdadera Madre, haz que nos bendiga: el Padre, el Hijo ✠, y el Espíritu Santo. Amén.